lunes, 16 de octubre de 2017

Grândola



Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Zeca Alonso






Grândola es un pueblo del Alentejo, de unos 14.000 habitantes, y sin demasiado atractivo. No tien mar, ni castillos, ni ruinas romanas. Sin embargo en el imaginario portugués, incluso universal, Grândola  es un icono revolucionario, una tierra útopica, donde los hombres y las mujeres son libres e iguales y se ayudan los unos a los otros.

Esa fama le viene a Grândola de la conocida canción Grândola, Vila Morena, compuesta y cantada por Zeca Afonso, que escribió la primera versión, impresionado por  el ambiente de solidaridad que se respiraba en la Sociedade Musical Fraternidade Operária Grândolense, tras participar en la fiesta del 52 aniversario de la sociedad.

Tres años más tarde se convertiría en el himno de la "Revolución de los claveles". Unos días antes de la revelión, Zeca  la interpretó en un festival en Lisboa, al que asistían militares participantes en la conjura del 25 de abril contra el regimen de Salazar, que la escogieron como consigna.
A las 0.20 del día 25 de abril de 1974 en el programa Limite de Radio Renascença se emitió Grândola, Vila Morena,  que habia sido prohibida por el régimen. Esa era la señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar.
 

viernes, 13 de octubre de 2017

La Escola



Llegados a este punto no puedo dejar de haceros una sugerencia gastronomica. 

La escola, es un restaurante de bigote, situado en una antigua escuala pública, donde aun quedan vestigios de los alumnos que alli se formaron. Está en el pueblo de Cachopo (nombre de evocadoras reminiscencias culinarias) en el conselho de Alcaçer do sal.

Su empanada de coelho, memorable. Su arroz con choco y camaroes, colosal.

miércoles, 11 de octubre de 2017

comporta pueblo




Realmente comporta es una freguesía de Alaçer do sal, y su nucleo urbano se situa en una esquina del estuario del rio Sado, al inicio de la peninsula de Troia.

Es una zona de marismas, dedicada tradicionalmente al cultivo del arroz, como muestra el Museo del arroz. El gran problema de este pueblo es que al estar rodeado de aguas calmas y dulces, los mosquitos se mueven a sus anchas y no dudaron en desplegar toda su artillería contra nuestras indefensas epidermis.
 

viernes, 6 de octubre de 2017

Comporta





Comporta se encuentra en la esa estrecha península que cierra la desembocadura del rio Sado. Kilómetros y kilómetros y mas kilómetros de playa virgen hacen de esta parte de la costa un lugar muy apetecible. Los accesos no son fáciles, pero eso hace que muchos tramos se mantengan apenas hollados por la huella del hombre..., ni de la mujer.

 Aunque os aconsejo no llegar hasta el final de la peninsula. Alli en la punta, justo enfrente de Setubal os encvontrareis con todo lo contrario: Troia un aberrante puerto hipermoderno, con casinos, hoteles de moda, campos de golf y apartamentos de lujo. Una especie de Saint Tropez portugués, que atrae a muchas figuras de la jet set internacional :el diseñador de zapatos Christian Louboutin, los Grimaldi, Nicolas Zarkozy y Carla Bruni o la actriz Kristin Scott Thomas, Rania de Jordania y Angelina Jolie.

En definitiva, un sitio muy chic del que nosotros huimos como alma que lleva el diablo. Hans Christian Andersen visitó Portugal entre mayo y junio de 1866 y describió este paraje como "un lugar de paz y tranquilidad que desearía comunicar a todos los hombres". Pues mejor si te hubieras quedado calladito, Hans Christian Andersen.
 

martes, 3 de octubre de 2017

Alcaçer do sal 2





Alcaser do salse asienta en un recodo del rio Sado, el mismo que enseguida formará un enorme estuario debajo de la desembocadura del Tajo. El segundo agujero de la nariz portuguesa.

El cerro de Alcacer está coronado por un imponente castillo, convertido actualmente en pousada (un equivalente a los paradores de turismo). La ocupación de esta colina es antiqusima. Se pueden visitar restos de la edad de bronce. Pero el primer castillo fue construido en el siglo VIII por los árabes, que habían levantado la capital de una provincia llamada Al-Kasser sobre los restos de la antigua Salacia Urbs Imperatoria romana.  En 1217 Alcaçer fue reconquistada  por los cristianos y confiada a la orden militar de Santiago.

La imagen del pueblo, con sus antiguas fabricas de salazones,  y del castillo que se erige sobre ellas reflejada en las mansas aguas del rio sado es muy bonita.
 

amica veritas, sed magis amicus plauto

Hace ya algunos años, paseaba yo por la calle Tarnok de Budapest, con la mirada atenta del viajero, cuando me sobrevino un estremecimiento que en un principio confundí con un retortijón intestinal. Sin embargo, cuando profundicé un poco más en el autodiagnóstico, entendí que en realidad lo que me sobrecogía era la contemplación de tanta belleza, una especia de mal de Sthendal en versión austrohúngara.



En aquel momento pensé que sería muy egoísta reservarme esa experiencia y decidí compartirla con aquellos a los que el destino no les habia deparado la oportunidad de visitar esa ciudad. Pero tambien con los que habían pasado por allí y no habían experimentado esa fruición contemplativa, como vaca sin cencerro, acaso porque la naturaleza les había negado esa sensibilidad exquisita con la que a mi me había dotado tan generosamente.



Llevado por este altruista impulso, me agencié un cuaderno y un rotulador Edding y empecé a esbozar dibujos como un poseso, en el afán de reflejar cuanto encontraba en mi camino y de plasmar mis impresiones de una manera mas o menos perdurable. Así nació el primer ejemplar de los cuadernos de viaje que componen esta colección. A partir de entonces -a la manera de los viajeros clásicos como Delacroix o Víctor Hugo- siempre que me dispongo a emprender un nuevo viaje, reservo en mi maleta un sitio para el cuaderno, entre los gayumbos y el neceser.



Debido a la desmesura de alguna de las opiniones vertidas en estas crónicas, la cautela aconsejaba ocultar mi identidad. Para evitar ser objeto de persecución política, decidí ampararme en el anonimato, inventando un alter ego al que llamé el aventurero. Aun así, mis detractores opinan que tal grandilocuencia no era sino una excusa que para poder hablar de mi mismo en tercera persona, como Julio Cesar o el Papa.



Nadie espere encontrar en estas páginas una guía de viaje, ni un exhaustivo glosario de monumentos. Ni una descripción fiel de los lugares visitados, ni una reflexión sensata sobre los usos y costumbres. Tan solo un inconexo puñado de dibujos, acompañados por el relato de anécdotas carentes de interés y algunos datos totalmente prescindibles e inexactos. Esa es otra: Ni siquiera puedo garantizar la fiabilidad de los textos. A menudo son cosas que he oído o leído aquí y allá, cuando no son directamente inventadas, fruto de una trasnochada imaginación, como muy bien han señalado algunos de mis detractores.



En la última secuencia de la película de Jonh Ford “El hombre que mató a Liberty Balance”, James Stewart le reprocha a un periodista la falta de rigor en algunas informaciones publicadas. El periodista se defiende: “Mira, James Stewart, en el oeste cuando la leyenda mola mas que la realidad imprimimos la leyenda”.



Con similar menosprecio a la verdad, yo, que solo pretendo evidenciar la paradoja del alma humana, escribo desde una ignorancia que haría avergonzarse, no ya a cualquier historiador aficionado, sino a cualquier persona de bien.



Vayan pues mis excusas para todos aquellos a quienes no correspondo con la veracidad que se merecen. En cualquier caso, espero que quienes recalen por estas páginas encuentren aquí motivo de solaz y esparcimiento, ya que otra cosa no pretendo.



Ahora, merced al avance de las nuevas tecnologías y para estupor de mis dichosos detractores, estos cuadernos pueden ser consultados en la red y quedan al alcance tanto de los curiosos como de los estudiosos de esta basta y vasta obra.

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